El avance imparable del desarrollo urbanístico y las explotaciones de canteras desde hace 50 años hasta nuestros días han provocado un fuerte impacto negativo en el patrimonio cultural y natural de la capital cordobesa. Debido a ello, se han perdido (quizás para siempre) numerosas cuevas del casco urbano y las estribaciones de la sierra, que fueron exploradas por los primeros grupos de espeleología de Córdoba y a las que damos vida en el presente artículo.

Corrían los años 60 del pasado siglo y nacían los primeros espeleólogos en la capital cordobesa. Desde sus casas emprendían un itinerario hacia las periferias de la ciudad, buscando las zonas más cercanas con posibilidades espeleológicas. Un corto trayecto que ahora haríamos en coche en 5 minutos desde el centro de la ciudad, estos jóvenes tardaban hasta una hora a pie en realizarlo.

Con el paso de los años, la ciudad se ha ido expandiendo y estas zonas situadas en las estribaciones de la Sierra de Córdoba y tan próximas al casco urbano, han sido invadidas por el crecimiento urbanístico y las explotaciones mineras tan frecuentes en este tipo de roca.

Las pérdidas ocasionadas por el mal llamado desarrollo son incalculables, afectando tanto a elementos del paraje natural (manantiales, arroyos, cuevas, árboles singulares, etc) como a otros tantos de carácter arqueológico (aljibes califales, canteras romanas, puentes medievales, yacimientos prehistóricos, etc).

Puedes consultar y descargar el artículo «Las cuevas perdidas de Córdoba» (de Abén Aljama Martínez, G40) publicado en la revista Gota a Gota en el siguiente enlace:

https://drive.google.com/file/d/1RYnjfQBepzdTvf8HgRmKaYRp95T_gEUJ/view